Síndrome del Desfiladero Torácico: causas, síntomas y tratamiento.

En este artículo, hoy vamos a hablar sobre el Síndrome del Desfiladero Torácico: causas, síntomas y tratamiento. Esperamos que os sirva de ayuda y ante cualquier duda estaremos a vuestra disposición en cualquiera de nuestras clínicas.

Síndrome del Desfiladero Torácico es un síndrome consistente en la compresión a la altura de la salida torácica, de un sistema neuro-vascular, que pasa entre el escaleno anterior y el medio.

Puede afectar el plexo braquial (nervios que pasan del cuello a los brazos) y/o la arteria y vena subclavia (entre el pecho y las extremidades superiores).

La compresión puede depender de la postura (causada por el movimiento de la clavícula y el hombro) o ser permanente, causada por anomalías o estiramientos en los diversos músculos que rodean arterias, venas y plexo braquial.

 

 

Síndrome del Desfiladero Torácico: causas.

 

  • Causas congénitas frecuentes que estrechan el espacio:
    • Presencia de una costilla cervical (megapófisis transversa).
    • Banda fibrosa que une la megapófisis con la primera costilla y estira las raíces del plexo braquial.
  • Causas no congénitas:
    • Cargas pesadas sobre el hombro y transporte de pesos con los brazos colgando.
    • Postura de brazos por encima de los hombros mantenida en el tiempo o trabajo con manos manteniendo los brazos extendidos horizontalmente. (Hábitos laborales).
    • Tensión emocional prolongada. La zona de somatización es la región cervical alta. Estas personas suelen tener un patrón de sobreelevación de hombros.
    • Espondilitis cervical: Enfermedad crónica con dolores y endurecimiento paulatino de las articulaciones, de origen desconocido.

 

Síndrome del Desfiladero Torácico: síntomas.

 

  • Dolor en la región supraclavicular irradiado por el brazo hasta la mano.
  • Parestesias, hormigueos provocados por movimientos de la extremidad superior y el cuello.
  • Sensación de cansancio y pesadez en miembro superior.
  • Torpeza de los movimientos digitales y prensión.
  • Fenómeno de Raynaud en las manos (intolerancia al frío).
  • Atrofia en los músculos de la mano, con cambios tróficos en la piel y uñas.
  • Estos síntomas se manifiestan principalmente a primeras horas de la mañana y con frecuencia despierta al paciente.

Exploración y Diagnóstico.

 

Para diagnosticar el Síndrome del Opérculo Torácico, se puede llevar a cabo la Maniobra de Adson.

Esta prueba consiste en palpar el pulso radial, abducir el hombro noventa grados y realizar una rotación externa máxima del hombro.

Posterior a esto rotar contralateralmente la cabeza del paciente acompañado de una inspiración profunda.

Si el pulso radial desaparece completamente y los síntomas referidos (paresias, parestesias, etc.), aparecen en el miembro superior, el hallazgo será positivo para el SOT.

 

 

 

Síndrome del Desfiladero Torácico: tratamiento.

 

Como primera opción de tratamiento son preferibles las medidas no quirúrgicas, como la terapia física, (para mejorar la postura y fortalecer los músculos trapecio, romboides y elevador de la escápula).

La mejoría puede no advertirse hasta 2 o 3 semanas después de realizar el tratamiento. La mayoría de los pacientes sin compresión importante de las estructuras neuro-vasculares mejoran con la terapia física adecuada y evitando actividades agravantes.

 

Fase 1: control de la intensidad de los síntomas.

 

  • Evitar posturas y tareas nocivas: traslado de cargas pesadas, llevar bolso muy cargado sobre un solo hombro, mantener los brazos elevados, etc.
  • Relajación muscular. (Estiramientos: mantenemos 20 segundos).
  • Respiración diafragmática para no elevar costillas y no activar la musculatura superior. Cuando cogemos aire al inspirar, debemos hinchar la barriga, y al soltarlo en la expiración debemos esconder la barriga.
  • Tratamiento de puntos gatillo.

 

 

Fase 2: control de la postura.

 

Ejercicios de movilidad cervical (Flexión, extensión, rotaciones e inclinaciones laterales, estos movimientos debemos repetirlos 15 veces).

  • Fortalecimiento cervical: Colocamos una pelota entre nuestra cabeza y la pared, debemos presionarla y relajar. Cada vez situada en un lado de la cabeza: laterales, frente y posterior.
  • Ejercicios movilidad de cintura escapular (elevación de hombros, círculos, hombros adelante y atrás, etc.).
  • Fortalecimiento escapular (fortalecer trapecio medio e inferior que son los que mantienen la escápula).
  • Control postural ante actividades mantenidas en el tiempo, como la postura al usar el ordenador; no hacer uso excesivo del teléfono teniendo el cuello flexionado o el brazo en alto; no utilizar una almohada demasiado alta o demasiado blanda para dormir; etc.

Estiramiento de los Escalenos.

 

Tumbado boca arriba en una camilla o mesa, sacamos la cabeza fuera del soporte hasta que solo tengamos apoyada la nuca. Podemos poner una toalla en esa zona para estar más cómodos.

Debemos sujetar con una mano por encima del pecho del lado que queremos estirar, para fijar la inserción del músculo. Traccionamos en la espiración.

Con la cabeza fuera de la camilla o mesa ya estamos estirando los escalenos, pero podemos mejorarlo inclinando la cabeza hacia el lado contrario del que se quiere estirar. Podemos ayudarnos con la mano para mantener el estiramiento unos 3 minutos, luego debemos estirar hacia el otro lado.

 

 

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